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“Si mi hermano estuviera vivo, estaría muy orgulloso del Teléfono de la Esperanza de hoy en dia”

Economista de profesión, padre de una de las periodistas más importantes del panorama radiofónico y hermano del fundador del Teléfono de la Esperanza de Barcelona. Jaume Terribas recuerda a su hermano, el padre Miguel Ángel Terribas, al que define como “místico / activista” y asegura que “si pudiera pasar unas horas en la tierra y viera cómo está el Teléfono hoy, estaría muy orgulloso y seguro lo haría muy feliz “.

– ¿Cómo era su hermano, el Padre Miquel Àngel Terribas?

Es una figura entre el místico y el activista. Estudió en el seminario de los capuchinos pero sintió la necesidad de poner en marcha un servicio más allá de la congregación. Era activista porque a cualquier hora iba donde hiciera falta, de hecho creo que por eso murió tan joven y era un místico porque tenía muy claro el espíritu de austeridad, de estar a disposición de la sociedad … Y lo hizo con la creación del servicio de Salus y con el Teléfono de la Esperanza. Implicó a toda la familia! Los primeros años pedía ayuda a una de nuestras hermanas, ya que lo que más le preocupaba era asegurar un servicio continuado y por eso él y pidió ayuda a mi hermana. El servicio de Salus le obligaba a salir de casa a cualquier hora. Mi hermano salía de la plaza Letamendi, que era donde estaba el Teléfono de la Esperanza en su origen, y se desplazaba de punta a punta de la ciudad.

– Usted le ayudó alguna vez?

Claro! Y mi hermano Josep Maria también. Se convirtió en una especie de objetivo de la familia. Hicimos todos lo que pudimos.

– ¿Cómo describiría el momento que está viviendo el Teléfono ahora mismo?

La familia estamos muy contentos de que el Teléfono siga haciendo camino a pesar de las dificultades que han ido surgiendo. En cuanto al voluntariado, pienso que quizás no estamos en el mejor momento, ya que la gente joven no acaba de entender el “qué” y el “porqué” de Salus y del Teléfono. Sin embargo estos dos servicios con el paso de los años han ido consolidando su trabajo y logrando sus objetivos. Pienso que la presidenta del patronato, María Rosa Buxarrais, está haciendo buen trabajo y garantizando la continuación de la obra de mi hermano

– Que cree que diría su hermano si viera el Teléfono de la Esperanza de hoy en día?

Sería muy feliz de ver que hay un montón de voluntarios organizados, un personal que garantiza la administración… Estaría muy orgulloso.

– ¿Cómo ve usted el futuro del Teléfono?

Creo que todos juntos podremos sacar esta institución adelante y hacer que dure muchos años. De hecho lo demuestra y estuve muy contento, el acto del 50 aniversario. Fue un acto brillante. Salí de allí convencido de que el trabajo que inició mi hermano hace 50 años, ha calado y que contribuye a mejorar muchos aspectos de la sociedad.

El padre Miquel Àngel Terribas

– ¿Hay algún aspecto que considere que se podría mejorar?

Si, hay un aspecto que sí criticaría y es que pienso que las instituciones públicas deberían implicarse mucho más. Desde mi punto de vista tienen el deber moral y la obligación ética de ayudar más a instituciones como el Teléfono. Cada vez estamos perdiendo más el humanismo, la escala de valores cada vez es menos consistente y esto lo ha provocado el sistema. Estamos perdiendo el origen y la visión de lo que es verdaderamente esencial en la vida.

– Hay algo que se le haya quedado en el tintero?

Sí! Quiero agradecer y felicitar a todos los voluntarios del Teléfono. Empezando por Rosa Navas, una de las personas que más ha ayudado al Teléfono y terminando por el último voluntario que acaba de llegar y que está todavía dudando de donde se ha metido (riendo), yo me dirigíría a él y le diría que lo que está haciendo es un gran servicio. Me gustaría tener unas palabras para el patronato, que es quien lleva la carga de resolver todos los problemas que van surgiendo y el que lucha para que el Teléfono crezca y sirva a más gente, si lo conseguimos (que el Teléfono crezca), seremos todos más felices y haremos del mundo un lugar mejor.

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